Pateras

Prejuicios, de Eneko

Todas las culpas van a los mafiosos que fletan pateras cargadas de muerte. Así es más fácil. Y todas las soluciones encaminadas a impedir su entrada o, en el mejor de los casos, aumentar en algún decimal la ayuda al desarrollo, condicionada a las prioridades de nuestra propia política exterior. Sin embargo, parece que olvidamos ciertas cosas

  • Que los muertos nos siguen pagando una deuda ilegal (e inmoral) que supera con creces la “ayuda” económica que reciben.
  • Que les obligamos a producir y exportar las materias primas que a nosotros nos conviene, que compramos a precios irrisorios, y muy variables, para asegurarnos de que no se puedan permitir levantar la cabeza.
  • Que les vendemos las armas que multiplican guerras y “conflictos de baja intensidad” a los que queremos que sean sus líderes, y que luego les criticamos por tener líderes corruptos.
  • Que la “ayuda” no sirve de nada (de hecho, es cinismo puro) si desde el norte no dejamos de ponerles obstáculos y dificultades a su sociedad, democracia, y comercio.
  • Que huir de la pobreza extrema debería ser motivo suficiente para sustituir la palabra “inmigrante ilegal” por refugiado.

Por cierto… ¡Ha salido el iphone, un bien supérfluo y de lujo que ahora necesitas! ¡Tiene 3G! ¿Te has enterado?

Bendito zapping, ¿eh?…


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