Siyomehundotutambienismo

Estoy intranquilo. Es por lo de la crisis, las medidas tomadas por el gobierno, todo el revuelo político al respecto, y por sentir que no entiendo nada de nada. No me considero imbécil, ni desinformado. Aunque mis horarios no me permiten ver los telediarios, sigo prensa online, y montones de twitts con enlaces y blogs, que me acercan a la actualidad desde montones de puntos de vista. Sé buscar información en internet y, aunque tengo un pensamiento ya bastante marcado (que no una ideología afín a ningún partido), trato de contrastar fuentes. En el instituto las matemáticas se me daban bien, la economía siempre me ha interesado, y tengo una mente bastante analítica, que no me deja abandonar un tema sin entenderlo antes. A pesar de todo, me siento intranquilo.

Intranquilo por ver que jugamos al “sálvese quien pueda” para debilitarnos como idiotas (¿Será el distraccionismo?). Empleados, jefes, autónomos, parados, funcionarios, jubilados, políticos, unos y otros, cada uno va por su lado. Al principio fueron los empleados despedidos (o desplazados, o con condiciones de trabajo empeoradas) y los autónomos que veían peligrar sus negocios. Aunque había recelo, por eso de ver siempre al autónomo como el que evita declarar lo que pueda, o al empleado como el que no ha tenido que pasarse años opositando, se escucharon voces de terceros que gritaron y protestaron. Pero mientras con una mano sostenían el megáfono, con la otra vigilaban la cartera. Ahora les toca a los funcionarios y, mientras algunas voces de terceros gritan, otras, a modo de “ahoratejodestú”, lo justifican por la identificación del funcionario con el que siempre está desayunando sin dar palo al agua en su trabajo de contrato eterno. Hasta le ha llegado el turno a algunos políticos, que no quieren que el barro ahora les vuelva a salpicar después de llevar un par de años con el salario congelado (pese a haber votado previamente sus propios aumentos). Cada uno grita por sí mismo, y trata de tapar la pancarta del otro con la suya propia, por si no hubiera espacio para que se vean todas. Y como al autónomo le de por decir que él no hizo nada en negro, o al funcionario le de por decir que él cobra poco y no merece un 5% de reducción, la cosa se lía. Mientras, los malos se escapan de puntillas y en silencio, que lo hemos visto mil veces en las películas de héroes y villanos.

Los malos siguen siendo los malos, y están en todas partes. Principalmente entre los que se forraron, pero también (no seamos ingenuos) entre los que lo intentaron sin conseguirlo: pisos comprados con vistas a revenderlos bien infladitos de precio (“invertir en ladrillo” era la forma autojustificada de especular), contratos chanchulleros “a ver qué pillo”, inversiones sin tener garantizada más que la riqueza propia (y no los puestos de los empleados), disparidades enormes en cuanto a ingresos, conmidinerohagoloquequierismo a espuertas, estímulos comerciales para gastar el dinero antes de tenerlo, impuestillos que de poder evadirse se evadían, horas de trabajo que de poder pelarse se pelaban. Y así estamos, divididos entre intentar esquivar la propia culpa por los pecadillos que (también) cometimos, defender nuestros derechos por encima de los de los demás (como si no tuviéramos fuerzas suficientes para defender los de todos), criticar al poderoso que la ha cagado, y creernos a pies juntillas las palabras del predicador de turno, con consejos de madre (“ya te lo dije”) y recetas de panaceas universales.

Si tenemos que estar jodidos, al menos que estemos jodidos juntos, digo yo. Admitiendo humildemente nuestra parte de culpa en todo esto, que la tenemos (seguro), pidiendo justicia por todos y para todos, solidarizándonos con algo más que tímidas palabras, y siempre priorizando la solidaridad por orden, del más chungo al menos chungo (esté yo donde esté en esa escala). Y por supuesto, negándonos a tragar con todo, que hay quien podría hacer mucho para arreglar esto y ni si le ha pasado por la cabeza hacerlo.

No tengo ni idea de economía, ni de sociedad, ni entiendo la crisis. Posiblemente tú sepas mucho más de esto que yo. Pero al carajo con el siyomehundotutambienismo.


Acerca de esta entrada


  1. Alfonso E. 05.14.10 / 7pm

    Yo sé menos de economía que tú, seguramente. Pero lo que sí sé, de leídas por ahí, que el gobierno dispone de menos herramientas que las que había antes. Un ejemplo, antes se podía devaluar la peseta, lo que era una medida muy teóricamente de izquierdas, porque todo el mundo perdía poder adquisitivo (de forma lineal, con respecto a lo que cada uno tenía).

    Eso de devaluar la moneda ya no se puede hacer, por aquello del Euro y otras cosillas. Una solución es subir los impuestos, bien los directos, bien los indirectos (y aquí, que haga la lectura cada uno sobre qué es más “social”). Otra opción es tocar el sueldo del funcionariado, que dado que lo fijas directamente tú, no te cuesta ningún trabajo hacerlo. La cuestión es que hay que recortar gastos, y eso lo entiende todo el mundo, hasta que le tocan el bolsillo.

    Yo prefiero no hablar de las responsabilidades políticas y de la mala previsión y mal reparto de partidas presupuestarias (que las ha habido, ojo). Pero está muy bien echar la culpa “a los otros”. Yo prefiero hablar de que un % (pequeño pero significativo) de culpa es nuestro. En mi opinión, efectivamente, tenemos un poco de culpa todos (como la culpa de un niño que se “malea” y termina siendo un “bala perdida”). Pero papá estado está también para educar a ese niño (nosotros), aunque sea a base de mano dura. ¿Que te pillan revendiendo una VPO? Multa. ¿Que te pillan cobrando una pensión de un muerto? Multón. ¿Que te pillan falsificando un certificado para que tu niño entre en el cole que a ti te gusta? Remulta. ¿Que te pillan con una receta de algo que has obtenido porque has estafado a tu médico haciendo que la lleve tu abuelilla jubilada? Pues también te mereces algún tipo sanción. Y así hasta que entendamos que las medidas sociales son para quien las necesita. No para que las cobremos sin necesidad. Ojo, y también un poco de educación entre nosotros. Si alguien dice que ha evadido 2000€ a hacienda, no reirle la gracia. Ese es el problema principal, por omisión, de este país: la falta de medidas sancionadoras y de control (¿efecto rebote de estar en una dictadura?) y la cultura del “oh, qué listo eres, has estafado X euros” (no tan presente en otros países).

    ¿Soluciones? (Al problema de fondo, no a la falta de dinero). No sé… ¿Educación (asignaturas de economía y de valores)?, ¿menos telebasura, tomates y “telemierdas”, y más programas que fomenten un juicio crítico sobre la sociedad? ¿Empezar por nosotros mismos en nuestro entorno? ¿Dejar de quejarnos de los políticos cuando nos tocan el bolsillo? ¿Un poco de todo? A lo mejor la crisis y los recortes no van a ser tan malos, pues dicen que “el hambre agudiza el ingenio” (no se tome al pie de la letra, ojo). A ver si pensamos un poco más…

  2. Manuel Moreno 05.14.10 / 11pm

    Aparte de subir impuestos, devaluar la moneda, bajar el sueldo a los funcionarios hay otras medidas. Como disminuir el impuesto de sociedades, abaratar contratación y despido, eliminar gastos innecesarios, véanse ministerios excedentes o gestión doble/triple de determinadas competencia por gobierno central, autonómico y diputaciones. Los miles de millones que se han gastado en el plan E, puesto que no han servido para crear infraestructuras que ayuden a mejorar el comercio o que den riqueza, sino que la gran mayoría han sido proyectos aprobados rápidamente por los ayuntamientos para que les fuesen aprobados por el gobierno y no quedarse fuera de enorme despilfarro, que efectivamente creó trabajo. Pero tras finalizar las obras la situación quedó sin trabajo para toda esa gente, una gran deuda y sin haber realizado unas obras productivas.

    Abaratar el despido no es negativo, hay muchísima gente que no contrata por el hecho de lo caro que puede salir posteriormente el despido en el caso de que las cosas se tuerzan un poco, dejando una empresa menos productiva porque a pesar de tener un potencial mayor no le puedes sacar partido y tienes que tomar una visión más conservadora por el miedo a que si te sale mal y tengas que despedir más adelante… de ahí que muchas empresas contraten a becarios, puesto que sus condiciones laborales son diferentes y más explotables lamentablemente. Hay que al no poder contratar estas empresas todo el mundo sale perjudicado, puesto que la empresa genera menos riqueza, da menos trabajo, aporta menos impuestos y hay una persona más en el paro. Igualmente que se debería fomentar con ayudas los cambios laborales tras llevar un determinado tiempo en un trabajo, porque el rendimiento del trabajador y el fenómeno burn-out hace que baje mucho el rendimiento, que por el mismo motivo es malo para todos.

    Además así disminuiríamos los contratos ilegales, que hay en gran cantidad, y que sobre todo van en contra del trabajador. Con peores condiciones laborales, menos derechos y sin estar cubierto por desempleo o lesión.

    Es necesario más cultura y conocimiento y capacidad crítica por parte de la población, y menos demagogia por los que nos gobiernan o pretenden hacerlo y los medios de comunicación.

  3. tboneporn 05.24.10 / 7pm

    Yo empezaria por un imposible y seguiria con otros:
    -Poder judicial independiente
    -Listas abiertas
    -No al politico profesional
    -No a las concesiones administrativas de television y radio
    -Compromiso de politica de deficit cero
    -Tratamiento a los culpables de la crisis como delincuentes.
    -Menos demagogia e informacion real
    -Supresion del adoctrinamiento en los colegios
    -Respeto a la propiedad
    -Menos estado
    -Recuperacion de competencias educacion y seguridad
    -Eliminacion de los fueros
    -Mas Hayek,Mises y menos Keynes.
    Por cierto,bonitas fotos.

  4. Josema 06.01.10 / 2am

    “cuando no hay harina todo es mohína”. Refranero.

    El descalabro es de los que hacen época. Tras quince años de inversiones mastodónticas, en gran parte con dinero externo, enterradas en solares, comercial, residencial, ave, etc, ahora hay que pagar.

    Datos de España: inversión no productiva en torno al 65% del total en el conjunto del periodo. Francia y Alemania un 35-40%.
    Inversion en I+D : entre la mitad y 1/3 de Francia, Alemania.

    Crecimiento brutal de la deuda familiar y privada financiada en el interbancario que ha llegado a los 500.000 millones de euros con unos vencimientos muy cortos.

    Ha quebrado el modelo productivo basado en la expansión del ladrillo, el sector público y un enorme déficit comercial financiado con dinero externo a bajos tipos.

    Lo que queda: un sistema político disfuncional, un sector público hipertrofiadoy un sector manufacturero exiguo y poco productivo.

    El país del mundo donde era más fácil hacerse rico (Solchaga dixit) se encamina a paso firme y seguro hacia un escenario de miseria.

    Las políticas de preservación del capital (de los que lo tienen y lo mueven) han señalado a España como se señala a un apestado. Se irán.

    Volverán cuando todo esté a precio de saldo.

    Profecía: cada uno mirará pará sí hasta que un número suficiente se encuentre en el sumidero más profundo.

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar las siguientes etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>




Safari hates me