Reflexiones varias sobre la blogosfera sanitaria

Ayer estuve en Madrid, junto a un nutrido grupo de gente (blogueros algunos) del mundillo nacional de la salud y la e-salud. Sin más, algunas cosas que me pasaron por la cabeza (y ahí siguen):
- Un congreso está bien, pero un encuentro informal más distendido, casi que mejor. Los organizadores hicieron un gran trabajo para que todo funcionara a la perfección, pero me quedé con las ganas de tener algo más de tiempo para charlar tranquilamente con algunos conocidos, y conocer en persona a gente a la que leo por internet. Mucha charla, mucho debate, un ritmo muy fuerte, pero los que llegamos la noche anterior de madrugada, y teníamos que hacer luego 5 horas de bus a la vuelta, no pudimos aprovechar la parte social del todo.
- La blogosfera sanitaria está algo verde aún. Aunque hay grandísimas y geniales voces en todo este círculo, la endogamia se mastica por todas partes. Nos gusta mirarnos el ombligo, nos gusta imaginarnos influyentes, y nos gusta jugar a ser gurús, como nuestros hermanos mayores, a profetizar lo que pasará en el futuro, o tratar de analizar cosas que, probablemente, nos quedan grandes.
- Un blog no es un portal, ni una red social, ni sinónimo de e-Health. Creo que, para sacarle todo el jugo al congreso, habría estado genial centrarnos en los blogs, que ya hay o habrá otros espacios para el resto de asuntos e-health-eros. Hay iniciativas magníficas de salud en internet, pero si compiten por el tiempo y la visibilidad con los blogs nos agotamos, nos confundimos, y nos saturamos.
- Las voces de la blogosfera sanitaria son sus blogueros y lectores. Para mi no tienen cabida en este espacio (y más cuando el tiempo y recursos son limitados) Philips, ni la industria farmacéutica, ni (en parte) la administración o la prensa tradicional. Si hablamos de e-Health es diferente. Pero si hablamos de blogosfera, creo que las voces que deben quedar representadas son las de aquellos que leen y escriben, no las de aquellos que pagan. Y menos en un primer encuentro. Me habría encantado escuchar las dificultades que tienen y consejos que ofrecen los autores de algunos blogs colectivos (Médico Crítico, Salud y otras cosas de comer, etc), para aplicarme el cuento en Con Vistas al Sur; o saber qué fuentes de información lee la gente y por donde se mantiene al día; o haber podido divagar sobre blogo-friki-proyectos-futuros entre montones de cabezas pensantes.
- La twittosfera sanitaria, a destacar. Me encantó participar en el debate que se iba produciendo en twitter a lo largo del congreso, y creo que toda esa gente que escribía por ahí es un caldo de cultivo magnífico para un contacto continuo, el desarrollo de nuevas ideas, y el debate. No pienso perdérmelo.
- Lo 1.0 y 2.0 está en tu cabeza, no en tu tecnología o tus medios. Hubo quien hizo presentaciones que mantuvieron nuestra total atención, y quien llegó a aburrir a las piedras, con total independencia del medio utilizado para ello: paint, vídeos, charlas, hipervínculos humanos (¡me encantó y pienso aplicarme el cuento!), power point, prezi, etc. Hay quien quiere compartir, debatir y escuchar, y quien ha venido a hablar de su libro.
- El debate pendiente: ¿Como salir de la endogamia?. Ni soy gurú ni quiero jugar a serlo, pero me quedé con la sensación de que lo siguiente a plantearnos tiene que ir por estos tiros. Vale, escribimos y nos leemos, y a veces (raras) nuestras voces logran escapar de la burbuja. ¿Pero cómo hacer que lo que escribimos lo lea gente ajena a la burbuja blogosanitaria? ¿Cómo llegar a las personas de a pie? ¿Qué mensajes escribir para ello? ¿Y con qué medios o de qué manera? ¿Qué tipo de información y en qué formato? ¿Cómo darle un soporte de evidencia científica a un blog directo, sencillo y ameno? ¿Cómo conseguir esa visibilidad tan disputada entre medios y empresas de cuyo pastel de audiencia lo mismo podríamos robar un trozo?
Lo dicho: con ganas de un encuentro informal para seguir hablando de estas y otras tantas cosas, con caras y sin teclados.
¿Internet móvil ilimitado con Vodafone?, ¿de verdad?
ACTUALIZACIÓN: Minutos después de publicar esta entrada, me confirman desde la cuenta oficial de Vodafone en Twitter que la promoción existe tal y como se ha anunciado, y que ya se ha dado un aviso para reforzar la información en Atención al Cliente.
Me siento altamente frustrado con el servicio de Vodafone, a quienes tengo contratado mi móvil, ADSL, teléfono fijo y módem USB. En este caso, es por el anuncio de Vodafone de una oferta de internet móvil gratis para usuarios de ADSL, de cuya existencia real no tengo ninguna garantía. Y, secundariamente, por la práctica imposibilidad de poner una reclamación al respecto.
Todo empieza cuando veo un tweet de vodafone el 1 de junio, acompañado de varias respuestas de Vodafone en Twitter a diferentes usuarios confirmándoles que existe una promoción, ya automáticamente activada para todos los usuarios de cualquier modalidad de Vodafone ADSL, por la que pueden conectarse gratis a internet sin límites con el módem USB, desde ese momento, y hasta el 31 de agosto de 2010.
Inmediatamente, trato de buscar información al respecto en la web de vodafone, y no encuentro absolutamente nada. Ningún comentario, ningún banner publicitario, ninguna aclaración en la sección de promociones, y tampoco nada en la sección de ADSL. Vuelvo a buscar información al respecto en diferentes blogs, y veo como el anuncio oficial de Vodafone España se hizo en una nota de prensa el 28 de mayo. En dicha nota de prensa se indica, textualmente, lo siguiente:
Entre el 1 de junio y el 31 de agosto, los clientes ADSL de Vodafone España podrán llevarse el Módem USB donde quieran y navegar gratis y sin límites estén donde estén. La promoción de verano se aplica a todos los clientes ADSL, tanto a los que tengan ya contratado el servicio como a los que lo contraten ahora. Además, Vodafone España ofrecerá a los clientes de ADSL 350 minutos/mes de llamadas gratis desde el fijo a cualquier operador los fines de semana para siempre. Los nuevos clientes que traigan su ADSL a Vodafone obtendrán un 25% de descuento hasta el año 2011.
Espero unos días y hoy, 10 días después de que en teoría pueda estar disfrutando de esta promoción (o lo que sea), decido llamar al servicio de Atención al Cliente, con la intención de asegurarme de que la oferta es real (porque no me hace ninguna ilusión conectarme con mi módem USB creyendo que es gratis para que luego me cobren 2,90€ más IVA por día de uso). Tras una media hora al teléfono, una chica muy amable me indica que no existe esa promoción, que la ha buscado y consultado con un superior, y que no tienen noticias de ella y que por tanto no pueden aplicarla. Yo le indico repetidas veces que no me la estoy inventando yo, y que no procede de fuentes externas, sino que fue anunciada oficialmente por Vodafone, y que se puede acceder a la noticia a través de vodafone.es / conócenos / sala de prensa / notas de prensa, y en la cuenta oficial de Vodafone en Twitter.
Tras un rato de discusión, decido poner una reclamación al respecto y así se lo indico a la operadora. Le explico también que la reclamación no es hacia ella, que me está ofreciendo un magnífico servicio, sino hacia Vodafone, por no informar debidamente de una oferta que, en teoría, podríamos estar disfrutando muchos desde hace ya 10 días, y que no dudaron en anunciar a bombo y platillo. Por si no estuviese ya bastante disgustado con el servicio de Vodafone, el problema aumenta cuando la operadora me indica que no puedo poner ninguna reclamación en ese teléfono (el 123, redirigido desde el 607123000, que es el teléfono indicado por Vodafone para su Servicio de Reclamaciones, donde “el cliente podrá dirigir cualquier reclamación sobre la prestación del servicio”). ¿El motivo? Pues que no puedo reclamar por una promoción o un servicio que no existe. Insisto sin éxito en que quiero reclamar precisamente eso, que Vodafone ha anunciado un servicio que, según su web y servicio de atención al cliente, no existe. ¿La respuesta final? La operadora me sugiere que me dirija POR CARTA al servicio de reclamaciones. En el año 2010, sí. De la indignación paso a la carcajada. Luego, claro, vuelvo a la indignación, que el asunto no tiene gracia ninguna. ¡Por carta!
Yo, sinceramente, y después de que en 4 de las últimas 12 facturas Vodafone me cobrase de más erróneamente, y que reclamarlo me supusiera largas y repetidas llamadas al servicio de Atención al Cliente, no me atrevo a conectarme a internet por mi módem USB sin que me cobren, a pesar de que aparezca en el twitter oficial, y en una nota de prensa oficial. Como la misma operadora me dijo, en la nota de prensa puede no salir la letra pequeña y, en cualquier caso, Vodafone siempre podría modificar su nota de prensa. ¿Seguridad? Ninguna.
Desde mi punto de vista, Vodafone lanza una oferta sensacional en una nota de prensa, que luego no pone a disposición de sus clientes (ni 10 días después de que comience el periodo para beneficiarse de ella), de cuya existencia no hay garantías formales, de la que nadie se puede informar, ni en su web ni en el Servicio de Atención al Cliente, y sobre la que no se pueden presentar reclamaciones. Impresionante, ¿no?.
Siyomehundotutambienismo
Estoy intranquilo. Es por lo de la crisis, las medidas tomadas por el gobierno, todo el revuelo político al respecto, y por sentir que no entiendo nada de nada. No me considero imbécil, ni desinformado. Aunque mis horarios no me permiten ver los telediarios, sigo prensa online, y montones de twitts con enlaces y blogs, que me acercan a la actualidad desde montones de puntos de vista. Sé buscar información en internet y, aunque tengo un pensamiento ya bastante marcado (que no una ideología afín a ningún partido), trato de contrastar fuentes. En el instituto las matemáticas se me daban bien, la economía siempre me ha interesado, y tengo una mente bastante analítica, que no me deja abandonar un tema sin entenderlo antes. A pesar de todo, me siento intranquilo.
Intranquilo por ver que jugamos al “sálvese quien pueda” para debilitarnos como idiotas (¿Será el distraccionismo?). Empleados, jefes, autónomos, parados, funcionarios, jubilados, políticos, unos y otros, cada uno va por su lado. Al principio fueron los empleados despedidos (o desplazados, o con condiciones de trabajo empeoradas) y los autónomos que veían peligrar sus negocios. Aunque había recelo, por eso de ver siempre al autónomo como el que evita declarar lo que pueda, o al empleado como el que no ha tenido que pasarse años opositando, se escucharon voces de terceros que gritaron y protestaron. Pero mientras con una mano sostenían el megáfono, con la otra vigilaban la cartera. Ahora les toca a los funcionarios y, mientras algunas voces de terceros gritan, otras, a modo de “ahoratejodestú”, lo justifican por la identificación del funcionario con el que siempre está desayunando sin dar palo al agua en su trabajo de contrato eterno. Hasta le ha llegado el turno a algunos políticos, que no quieren que el barro ahora les vuelva a salpicar después de llevar un par de años con el salario congelado (pese a haber votado previamente sus propios aumentos). Cada uno grita por sí mismo, y trata de tapar la pancarta del otro con la suya propia, por si no hubiera espacio para que se vean todas. Y como al autónomo le de por decir que él no hizo nada en negro, o al funcionario le de por decir que él cobra poco y no merece un 5% de reducción, la cosa se lía. Mientras, los malos se escapan de puntillas y en silencio, que lo hemos visto mil veces en las películas de héroes y villanos.
Los malos siguen siendo los malos, y están en todas partes. Principalmente entre los que se forraron, pero también (no seamos ingenuos) entre los que lo intentaron sin conseguirlo: pisos comprados con vistas a revenderlos bien infladitos de precio (”invertir en ladrillo” era la forma autojustificada de especular), contratos chanchulleros “a ver qué pillo”, inversiones sin tener garantizada más que la riqueza propia (y no los puestos de los empleados), disparidades enormes en cuanto a ingresos, conmidinerohagoloquequierismo a espuertas, estímulos comerciales para gastar el dinero antes de tenerlo, impuestillos que de poder evadirse se evadían, horas de trabajo que de poder pelarse se pelaban. Y así estamos, divididos entre intentar esquivar la propia culpa por los pecadillos que (también) cometimos, defender nuestros derechos por encima de los de los demás (como si no tuviéramos fuerzas suficientes para defender los de todos), criticar al poderoso que la ha cagado, y creernos a pies juntillas las palabras del predicador de turno, con consejos de madre (”ya te lo dije”) y recetas de panaceas universales.
Si tenemos que estar jodidos, al menos que estemos jodidos juntos, digo yo. Admitiendo humildemente nuestra parte de culpa en todo esto, que la tenemos (seguro), pidiendo justicia por todos y para todos, solidarizándonos con algo más que tímidas palabras, y siempre priorizando la solidaridad por orden, del más chungo al menos chungo (esté yo donde esté en esa escala). Y por supuesto, negándonos a tragar con todo, que hay quien podría hacer mucho para arreglar esto y ni si le ha pasado por la cabeza hacerlo.
No tengo ni idea de economía, ni de sociedad, ni entiendo la crisis. Posiblemente tú sepas mucho más de esto que yo. Pero al carajo con el siyomehundotutambienismo.
Blogueando con Medicus Mundi Andalucía

Lo de la captura de ahí arriba es “Con Vistas al Sur“, el nuevo blog de Medicus Mundi Andalucía. ¿Y por qué lo pongo? Porque desde hace unas semanas podéis leerme por ahí, escribiendo sobre temas de cooperación, desarrollo y salud internacional.
Yo tenía un montón de ganas, desde que dejé IFMSA e Imagen en Acción, de implicarme de nuevo en alguna ONG, y Medicus Mundi Andalucía, por su forma de trabajar, me atraía. Si a eso se une que a ellos les venía bien, entre otras cosas, un empujoncito en su presencia internetera, pues la conclusión es clara: allá que voy.
La idea de Con Vistas al Sur es la de ser un blog que no se limite a reflejar las noticias de la ONG, sino que genere contenidos con valor propio, que inciten a la reflexión y tengan un espíritu crítico, sobre temas de cooperación, salud, y mucho más. Y si encima ayuda a crear redes, a enlazar y ser enlazado, a amplificar voces y ser amplificado, mejor que mejor.
Aunque estamos empezando, y por ahora sólo estoy escribiendo yo, no estoy solo ni mucho menos. Y es que junto a María José (del departamento de comunicación de Medicus Mundi Andalucía) y Eugenia (voluntaria que gestionó estoicamente el antiguo blog de la ONG), también tenemos a tres ilustres ifmseros: Javi, Tere y Alba.
Como algunos sabéis (y quien no lo supiera ya habrá aprendido algo hoy) llevar un blog de este estilo no es fácil, por la limitada disponibilidad de todos los del equipo, la crisis mundial de comentaristas blogueros, y ese tipo de cosas, así que os pedimos que nos deseéis suerte, que nos leáis (si os apetece), y que participéis en él todo lo que queráis. ¡Seréis más que bienvenidos por allí!.
P.d.: Aunque los enlaces ya están por ahí, los repito. Por un lado, Con vistas al Sur, el blog de Medicus Mundi Andalucía. Por otro lado, su feed, por si os queréis ir suscribiendo… ![]()
P.d.: También trataremos de darle vida por Twitter y Facebook, pero habrá que ir con calma.
¡Me entrevistan en Xataka Foto!

Un poco de autobombo al año no hace daño, o eso dicen. Aquí os dejo un enlace a la entrevista que me ha hecho Manolo Toledo para Xataka Foto.
Primeros auxilios y recomendaciones de salud para cooperantes
Hace un tiempo me pidieron que diera un cursillo de Primeros Auxilios a los alumnos del Máster en Desarrollo y Cooperación del CICODE (Universidad de Granada). Cuando comencé a prepararla pensé que podría ser buena idea hacerla en un medio que luego me permitiera su difusión gratuita por internet, y voilá, aquí la tenéis, por si a alguien le sirve. El otro día di la primera sesión, que fue bastante bien, y mañana por la mañana me toca dar la segunda.
Os cuento un poco:
- No pretende ser un cursillo intensivo, sino una simple introducción.
- Yo la he desarrollado en dos sesiones de 4 horas cada una. En la primera tratamos la introducción, el soporte vital básico y un popurrí de cuestiones médicas, mientras que en la segunda nos centramos en la parte “quirúrgica”, en la preparación del botiquín, y en ciertas consideraciones prácticas, teniendo en cuenta que va dirigido a personas que viajarán como cooperantes a regiones del Sur.
- Aunque hubo ciertos temas que en principio pensé en no tocar, finalmente los incluí, bien por demanda de la gente durante la sesión, o porque pensé que podrían ser de utilidad, aunque sólo fuera en ciertos casos puntuales. En cualquier caso, uno se puede centrar en lo que prefiera.
- En cuanto a las fuentes y bibliografía, comento que, para guardar cierto rigor, el capítulo de Soporte Vital Básico sigue las últimas recomendaciones del Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar, y el resto se guía más o menos por las recomendaciones de MedlinePlus, en mi opinión una de las mejores fuentes en estos temas.
Como no pretende ser exhaustivo, obviamente, hay temas que se tratan superficialmente, aunque intento que las ideas importantes queden claras, y destaquen sobre las demás. Cualquier crítica es bienvenida, tanto de forma como (sobre todo), de fondo. Si detectáis errores de algún tipo, hacédmelo saber.
Medicamentos genéricos, ¿aún con dudas sobre bioequivalencia?
NOTA: Este artículo fue originalmente escrito para “Salud, dinero y amor”, un blog colectivo.
Por desgracia, y si uno habla con estudiantes de medicina, o con profesionales que ya estén ejerciendo, la respuesta es que sí, sigue habiendo dudas. En cierto modo, es normal. La promoción y el marketing de las marcas comerciales le lleva años luz de ventaja a la correspondiente de los genéricos, y se nota. Se nota por ejemplo en ciertas cuestiones que suelen salir a relucir en conversaciones sobre el tema, haciendo saltar todas las alarmas, como el famoso 20% mal entendido de variabilidad en la bioequivalencia.
Un medicamento genérico es aquel con la misma composición cualitativa y cuantitativa en principios activos, misma forma farmacéutica, y misma bioequivalencia que el medicamento de referencia. El malentendido viene al interpretar el hecho de que se admite como “misma bioequivalencia” una variabilidad del 20%. ¿Significa eso que el genérico puede tener hasta un 20% menos de fármaco que la marca comercial?. La respuesta es NO. Veamos por qué:
- Lo primero que hay que conocer es que la bioequivalencia hace referencia, no la efectividad real del fármaco, sino a sus parámetros farmacocinéticos, o dicho de otra forma, a la velocidad con la que el principio activo del fármaco llega a donde tiene que llegar, y a la concentración en que llega.
- No hay un 20% de variabilidad en la eficacia del medicamento, ni en el contenido real de principio activo, sino que hay un 20% de variabilidad en la absorción del fármaco.
- ¿Y por qué se admite ese 20% de variabilidad en bioequivalencia consensuado internacionalmente? Pues porque se ha demostrado que esa diferencia no tiene relevancia clínica en la efectividad de la mayoría de los fármacos.
Por si fuera poco, muchos profesionales, empeñados en interpretar erróneamente lo anterior, ignoran que la biodisponibilidad también varía ampliamente entre individuos, que en distintos lotes de un producto de la misma marca puede haber una variabilidad en la cantidad de fármaco de hasta un 5%, o que desde que se fabrica hasta que caduca, la cantidad de principio activo en un medicamento puede bajar hasta un 10%. ¡Hasta un 10% de principio activo de la misma marca, y tú preocupándote por la bioequivalencia!.
Entre genéricos y marcas comerciales puede variar la apariencia, los excipientes (raramente importante) y el precio, pero no la composición, eficacia ni seguridad. Está muy bien que se incentive, como se está haciendo, el uso de genéricos, pero no estaría de más incidir en la formación de los estudiantes, para que con algo de suerte lleguen al hospital con la lección aprendida, y las dudas despejadas.
Más información | Los genéricos, 10 años después | Medicamentos genéricos
Vía | Llegué al primer artículo por un retweet de somosmedicina.










