Voces de la pobreza

Si tan sólo escucháramos a la pobreza cuando nos grita, de vez en cuando…

(Extraido de “Dying for change”, publicado por el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud en 2000)

“Enfrentamos una calamidad cuando mi marido se pone enfermo. Nuestra vida se detiene hasta que se recupera y puede volver al trabajo”
Una mujer en Egipto.

“Los pobres no pueden mejorar su situación de salud porque viven al día, y si se ponen enfermos están en problemas, porque tendrán que pedir dinero prestado y luego pagar intereses”
Una mujer en Tra Vinh, Vietnam.

“No vamos al hospital porque es necesario traer nuestras propias sábanas, platos, y en ocasiones hasta la cama”
Una mujer joven en Muynak, Uzbekistan.

“Tú vas y no te atienden. No hay medicinas. Es un desastre”
Un hombre joven en Los Juries, Argentina.

“No tenemos influencia sobre el hospital porque no aceptan nuestros consejos”
Personas pobres en Mtamba, Malawi.

“Sería mejor que nos tratáramos nosotros mismos, antes que ir a un hospital donde una enfermera enfadada nos puede inyectar la medicina equivocada”; “Nos tratan peor que a los perros”; “Le gritan a la gente, les dicen que huelen mal, que son perezosos y que no sirven para nada”
Una discusión en Tanzania.

“En el hospital no proporcionan buena atención a los indigenas, como deberían. Nos tratan mal porque somos analfabetos. Nos dan medicinas que no son para el problema de salud que tenemos”
Un hombre joven en La Calera, Ecuador.

“Hay personas mayores que pasan la mitad de la semana en el hospital. Se niegan a entender que también hay otras personas que están enfermas… como si pudiéramos cambiar algo. No hay dinero para medicinas gratis. Yo no me puedo sentir bien cuando hay otra gente abandonada y veo que yo no soy capaz de hacer nada”
Una enfermera en Bulgaria.


Acerca de esta entrada


  1. Dr. Jekyll & Mr. Javi 05.05.06 / 3pm

    Tenemos dos orejas para escuchar el doble de lo que hablamos. Si escuchasemos mas seriamos infinitamente mas sabios y tendriamos menos problemas.

    Salu2

  2. Arantxa Cayón 05.13.06 / 7pm

    Hola,

    Recién te acabo de descubrir en flickr y a través de tu profile encontré tu blog y se me hacen muy interesantes los temas que planteas.

    Yo también ando metida en cuestiones de salud pública y pobreza, pero desde el otro lado, desde el lado de la administración pública. Por razones que no vienen al caso, me vine a vivir desde mi Madrid natal a la ciudad mexicana de Morelia, en el estado de Michoacán. Soy periodista de vocación y profesión, pero al año y medio de llegar a Michoacán, me ofrecieron participar como encargada del Dpto. de Comunicación Social de la Secretaría de Salud en un gobierno de izquierdas y con una clara vocación de servicio a la sociedad. He de decir que así lo sentí al entrar y que en los cuatro años que llevo trabajando en esta dependencia, no ha cambiado el espíritu de servicio de la mayoría de los que ahí trabajamos (claro, siempre ha excepciones, sobre todo en las gentes que ya llevan mucho tiempo, que tienen un trabajo fijo y que por una u otra razón, se han desilusionado).

    En la Secretaría de Salud vivimos día a día la impotencia de no tener suficientes recursos para atender a una población que, sin esta dependencia, no tiene adónde acudir para atender sus problemas de salud. El costo de los medicamentos se incrementa cada día y aquí en México, la mayoría son importados, lo que los encarece aún más. Parece una perogrullada, pero la frase de que “no hay presupuesto que alcance” es más cierta que nunca.

    A pesar de todo, no arrojamos la toalla. No nos hundimos en la impotencia de no poder alcanzar el ideal de atención (y para mí es más contrastante, viniendo de un país donde está asegurada la atención a la salud, menudo tesoro tenemos los españoles y no lo sabemos valorar); las historias de éxito, que también las hay, son los peldaños de una escalera interminable en los que nos apoyamos para seguir adelante.

    En estos años, en este pequeño y pobre estado de Michoacán, hemos visto crecer el número de clínicas rurales en más de 90 (incluyendo algunos pequeños hospitales), hemos visto arrancar y consolidarse el programa de trasplante renal y de córnea, con mucho esfuerzo, se trabaja en el abatimiento de las causas de muerte materna, de muerte por cáncer cérvico uterino en las mujeres; con gran alegría, podemos decir que los niños y niñas que se enferman de cáncer en Michoacán, ya no se tienen que morir por falta de dinero para comprar los medicamentos, porque su tratamiento está garantizado por el gobierno (nos queda la gran asignatura pendiente de los mayores)…

    Cuando yo vivía en España, estas cosas eran inimaginables para mí. Familiares y amigos cercanos han tenido cáncer y nunca fue motivo de preocupación el pensar con qué íbamos a pagar las medicinas. Aquí, en México, aún sigue siendo el problema para una gran parte de la población y de las enfermedades.

    Creo que me explayé demasiado, te pido una disculpa por invadir de este modo tu blog. Casi estoy a punto de arrepentirme de esta verborrea y no enviar el comentario. Además, no sé como acabar, jajaja.

    Quizá con una última reflexión. A veces, muy frecuentemente, los que nacimos y vivimos en el norte, creemos que por tener las ideas y el conocimiento de las cosas, desde un punto de vista global, es suficiente para empezar a encontrar las soluciones. Pero creo que también es muy importante darse el tiempo de conocer todas las trincheras en esta guerra contra la pobreza (porque en el fondo, se trata de esto), de escuchar todas las versiones y saber que en el día a día es donde de verdad se libran las batallas, y para no arrasar con nuestra visión eurocentrista del mundo, es importante ponerse en los zapatos de los otros.

    Saludos,

    Aranxa

  3. Ligia 09.21.06 / 3am

    Es muy bueno saber que todavía hay gente q usa su forma de ver el mundo y los talentos que posee para algo realmente útil.
    También he encontrado al blog a través del Flickr y me interesó mucho leer sobre ambos lados de un problema que sabemos ser universal.
    La sabiduría en encontrar un equilibrio y identificar las raíces del problema no se da fácilmente.
    Vivo en Brasil actualmente y ya he pasado por diferentes países incluso por países Europeos y llego siempre a la misma conclusión, falta amor.
    Si hay carencia y necesidad material por un lado, por otro abastado que sea también podemos sentir la necesidad en otros niveles.
    Sé muy bien de la realidad de mi país, y he trabajado con la divulgación de ONG´s y Filantropías que están a punto de cerrar sus trabajos por falta de apoyo. Y desde q conseguí reunir fuerzas y conciencia de sensibles artistas (fotógrafos, músicos, diseñadores…) pude observar que el ímpeto de uno, puede ser la pequeña pero eficaz ayuda de otro.
    Sumando talentos, vengo captando recursos para iniciativas humanitarias.
    Lo q al final me hace pensar q si cada uno va haciendo una parte, puede que cambiemos el mundo.

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar las siguientes etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>




Safari hates me