De madres a madres, y razones para el optimismo
El del vídeo (no olvides poner los subtítulos en castellano) es Mitchell Besser, y en 2001 comenzó, desde Sudáfrica, un programa que a día de hoy está presente en más de 600 comunidades de 8 países africanos, y que he podido ver en funcionamiento en Berea, Butha-Buthe o Leribe, distritos de Lesoto: Mothers 2 Mothers. El programa capacita a madres VIH positivas, durante dos meses, para que a su vez ofrezcan apoyo psicosocial y educación sobre el VIH a madres embarazadas VIH positivas que no habían seguido los controles prenatales, o que no habían hecho los tests del VIH a sus hijos.
¿Qué es lo más importante del programa Mothers 2 Mothers? Que es real y está funcionando. No se trata de una buena idea sin más, sino de un modelo de cooperación local, entre pares, que alcanza a las personas que lo necesitan, incluso en zonas de difícil acceso. A día de hoy, más de 1600 “madres expertas” ayudan a otras 200.000 en todo el continente. La ayuda no se limita a ofrecer consejo o educación, sino que va, necesariamente, mucho más allá, reduciendo el estigma de los pacientes con VIH, evitando y disminuyendo la transmisión vertical a los recién nacidos, y ofreciendo un importante soporte emocional.
Dicho esto, déjame contarte algo muy personal, una observación que necesito hacer. Estos días escucho, en muchos medios, y de la boca de muchas personas, que los Objetivos de Desarrollo del Milenio no se están logrando. Sin embargo, lo que me deja con una sensación agria no es sólo este hecho, sino con el tono que muchos lo dicen. Es un tono de resignación, en ocasiones casi cómico, como diciendo “¿realmente alguien creyó que funcionarían?”. Esa sensación agria tiene mucho de miedo. El miedo a que, igual que nos cansamos de una serie cuando se vuelve repetitiva, o perdemos la empatía por una desgracia cuya información nos termina saturando, terminemos por pensar que las cosas son como están. Llámame iluso, pero me niego a admitirlo, por cosas como las que se ven en el vídeo que te muestro. Hay aún demasiada gente peleando en el terreno, y en las esferas políticas, por un cambio, como para que desde aquí pasemos a considerarlo una causa perdida. Nos ganaremos el derecho a decir que las cosas van cada vez peor cuando lo hayamos intentado todo.
Para empezar, aún puedes firmar para que tu gobierno mantenga su compromiso con el Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria, y siga haciendo de proyectos como el de ahí arriba, una realidad.
Acerca de esta entrada
Actualmente estás leyendo “De madres a madres, y razones para el optimismo,” una entrada de Bruno Abarca.
- Publicado el
- 30 de September de 2010 a las 21:42
- Categoría:
- Nacidos sin VIH

2 comentarios
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