Sin hogar
Una camiseta que tengo de la ONG “Solidarios para el desarrollo” tiene unos dibujos en el pecho que explican “irónicamente” como usar un cartón para dormir en la calle. Al final, una frase: “Al principio sentirá miedo, frío, vergüenza y la indiferencia de la gente, pero después de unos años pasará a formar parte del mobiliario urbano”.
No tengo ni idea del tema, tengo mil mitos y estereotipos en mi cabeza, seguro, pero sé que a mi me aterraría vivir en la calle. Por dos cosas:
a) Por el frío, el hambre, la completa vulnerabilidad, la tentación tan cercana del alcohol y las drogas, la falta de un hogar, de una familia, de un sitio donde sentirte “en casa”, por el miedo a los gilipollas que puedan pegarme una paliza cuando les venga en gana, por el miedo a que llegue un día en que desalojen el puente donde duermo y nos tengamos que buscar todos otro sitio, porque la gente me mire con asco, por oler mal e ir sucio, por el miedo a enfermar y estar sólo retorciéndome de dolor, por tener que ir a comer a comedores donde a menudo hay peleas, por no tener a nadie a quien recurrir cuando mi moral se venga abajo, por el silencio, por el pánico a terminar volviéndome invisible en plena calle, viviendo invisible, muriendo invisible.
Por no sentirme apoyado por nadie, por el pánico a mirarme en un espejo y ver lo que nunca elegí ser y saber que ya no hay marcha atrás, por el miedo a terminar siendo una marioneta de la droga que me inyecto, por el miedo a perder mi voluntad y dejar que el vino destroce mi vida (más) día tras día, por la falta de soporte psicológico y sanitario, por sentir que para los servicios sociales soy un estorbo, por el miedo a terminar hablando sólo, por la vergüenza de tener que mendigar, por la exclusión, por la marginación, por la sensación de que la gente se aparte de ti, por terminar sintiéndome culpable de mi propio estado y desmoronarme, por el Terror a la depresión, por la dependencia de las limosnas y la “caridad” de otros, por terminar perdiendo mi nombre y mi identidad para que se refieran a mi con un mote, por sentir que esto, todo esto, sólo me importa a mi.
Por no ser nadie. Por no importarle a nadie. Por no ser mirado por nadie. Porque si estoy mal, nadie me va a preguntar que qué me pasa, y nadie me va a ofrecer una ayuda desinteresada de tú a tú, de persona a persona. Por el miedo al “click” de la puerta del cajero, a donde cualquiera puede entrar mientras duermo para robarme o pegarme. Por el miedo a no tener nada más que una dignidad que nadie reconoce, y yo cada vez menos. Por las enfermedades mentales. Por no verme capaz de encontrar un trabajo, un hogar, un sitio en el mundo que no sea mi rincón en la calle. Por sentir que machacan mis derechos cuando los políticos se llenan la boca hablando de “albergues, comedores, programas sociales, etc” que a mi nunca llegarán. Por el miedo a que el recuerdo de quien era yo antes un día se me olvide. Por el miedo a que las drogas o el alcohol me terminen llevando a la cárcel. Por el golpe moral que supone agachar la cabeza para pedir una cama miserable en un albergue que huele mal. Por saber que o bien ocurre un milagro, o no me voy a rehabilitar nunca. Por despertar un día de esta mierda y ver que no tengo nada, y que por ello en esta sociedad no soy nada. Por saber que soy el único en este mundo que sabe quien era yo antes de terminar en la calle, y que tenía una carrera, un trabajo, una familia. Por verme idéntico a tantos “sin techo” que he conocido y ya no están. Por necesitar esa caridad que tanto odio. Por el miedo a que dentro de nosecuantos años pueda volver a escribir lo mismo que estoy escribiendo ahora. Porque me entran ganas de llorar.
b) Por el hecho de que alguien como tú pueda autoconvencerse de que sabe quien soy yo, para catalogarme como vago miserable que prefiere beber vino y vivir tirado en una esquina antes que cualquier otra cosa. Por el hecho de que ese otro me considere un ingrato y un vago si no acepto sus migajas de caridad. Por el hecho de que nadie piense que tengo problemas y que necesito que alguien me ayude a solucionarlos (Yo, con ayuda. No otros por mi). Por el hecho de que nadie jamás piense en que con mis circunstancias (alcohol, droga, depresión, indefensión, vulnerabilidad, pasado…) no tengo capacidad para tomar demasiadas opciones, y que él tampoco tendría esa capacidad si estuviese en mi piel.
Por el hecho de que los otros piensen antes en mis deberes/responsabilidades que en mis derechos, cuando ellos salen del supermercado con las bolsas llenas y yo estoy a un metro de ellos tirado en la calle, sólo, sin medios para nada, y oliendo mal. Porque nadie se quiere poner en mi piel, pero todos opinan que desde mi piel puedo hacerlo todo, y no es así. Por el hecho de que ninguno de ellos aceptaría comer en un comedor de esos a los que voy yo, ni aceptaría dormir en un albergue de esos a los que voy yo, rodeado de gente como yo, pero sin embargo opinan que si yo, por vivir en la calle, no voy a ese albergue o ese comedor, es porque soy un vago que prefiero beber vino tirado en el frío. Porque ellos me darán monedas de céntimo (ellos de pie, yo tirado en la calle con un cartelito) el día que se sientan generosos para sentirse aún mejor, pero jamás me preguntarán qué carajo es lo que yo necesito. Porque esos otros prefieren pensar en los pobres de África antes que en mi, por el simple hecho de que por estar yo más cerca, les resulto más incómodo. (La pobreza de lejos sensibiliza, de cerca molesta)
Creo que una persona “sin hogar” es tan dueña/responsable de su vida y de lo que haga con ella como tú y como yo. Pero espero que el día que alguno me vea a mi tirado, durmiendo en la calle, adicto al alcohol y a las drogas, si es que esto me ocurre (que me puede ocurrir), antes de exigirme responsabilidades me ofrezca la ayuda que a él gustaría recibir. Y me gustaría que esa ayuda no fuese vertical, sino horizontal, en forma de justicia y derechos y no de caridad. Que me ayudes a recobrar mi voz, que si yo pudiera, gritaría. Eso es todo.
Acerca de esta entrada
Actualmente estás leyendo “Sin hogar,” una entrada de Bruno Abarca.
- Publicado:
- 04.11.08 18:59
- Categoría:
- Excluidos, Imagen y ONG










1 comentario
Saltar al formulario de comentarios | rss de los comentarios [?] | trackback uri [?]