Misma foto, distinto mensaje

Nadie

Imagina una foto con varias mujeres blanquitas, con sus niños en brazo, en la sala de espera de un hospital. El pie de foto diría algo así como “Madres e hijos aguardan en la sala de espera para pasar a su consulta de pediatría”.

Ahora imagínalas negras, con sus niños negros en brazo, en la sala de espera de un centro de salud en, por ejemplo, Uganda. El pie de foto diría algo así como: “En medio de un clima de violencia y pobreza, varias madres sostienen a sus hijos desnutridos, esperando atención médica”.

Y si el pie de foto no dijera nada, nosotros nos lo imaginaríamos solitos.

Informar está bien. Pero alimentar gratuitamente estereotipos y connotaciones negativas “por defecto”, lejos de contribuir a cambiar una situación, la normaliza y generaliza (Da igual que la noticia sea buena o mala, si ocurre en África debe dar lástima). Esto, a la larga, retroalimenta la pobreza, sustituye justicia por caridad, y convierte a las personas en nadies.


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