Las fotos que vendrán…
Puede parecer una tontería, pero hoy es un día significativo fotográficamente hablando. Me toca crear una nueva carpeta “2010″ en mi carpeta de fotografías originales, mover la carpeta “2008″ al disco duro externo, actualizar la sincronización de carpetas en Lightroom y crear también una nueva categoría “2010″ en el fotoblog, completamente vacía, a la espera de llenarse con instantáneas a lo largo del año.
Y junto a esos procesos (mécanicos ellos), la reflexión fotográfica del día, similar a la que tuve hace un año, hace dos, y hasta hace tres: “¿Qué fotos haré este año?”.
Hasta 2003 nunca me había interesado la fotografía, más allá de echar algún carrete en algún viaje, y me daba lo mismo hacerlo con mi compactilla de primera comunión, que con una cámara de cartón de usar y tirar con 27 fotos. Ese año, y con motivo de un viaje a Argentina, que quise documentar, hice 6 carretes de fotos. Al año siguiente, 2004, la historia se repetía, con la misma compacta analógica, en mi primer viaje a Camerún. Esta vez, y tras haber podido mostrar algunas de las fotos del viaje anterior en la facultad, para una campaña de Navidad, quise hacer mejores fotos. 6 carretes, de nuevo. En 2005 dí un paso más allá, y me compré una compacta de 5 megapíxeles, una HP945c, de la que guardo gratos recuerdos, para documentar algo mejor un nuevo (segundo y último) viaje a Camerún. A la vuelta, me iba a Londres un año, excusa adicional para tener una cámara “decente”. Apenas saqué la cámara de paseo más que un par de veces en esos meses, aunque ya en 2006 el gusanillo de la fotografía me había picado más en serio. ¿Por qué? Porque cuando uno viaja, descubre cosas que le llaman la atención, y ese año viajé bastante: hasta junio en Londres, en verano de interrail por Italia y de reunión internacional de estudiantes de medicina en Budapest y Serbia. En febrero de ese año descubrí flickr, y en octubre compré mi primera réflex, una 350D de segunda mano. 2007 comenzó de nuevo con espíritu viajero (Londres, Australia, Polonia) y lo terminé con la sensación de haber hecho ya buenas fotos, y pensando si en 2008 tendría oportunidad de hacer mejores fotos. Ese 2008 viajé menos (Viena, Budapest, Praga), pero hice más fotos, con más interés por la foto callejera, y terminé montando mi fotoblog, allá por octubre. Cuando terminé 2008, la misma sensación: “¿tendré oportunidad de hacer mejores fotos en 2009?”. Sinceramente, creo que así fue. 2009 ha sido el año de madurar un poco, fotográficamente hablando, y de ganar en “sinceridad” con las fotos. Ha sido un año con un gran viaje, indudablemente, pero ha sido también el año en que he sabido salir a hacer fotos a la calle sin artificios, sin objetivos raros, sin focales extremas, sólo mis ojos, focales más o menos comunes, y lo que ocurría alrededor. Ah, y por cierto, he ganado por primera vez algo en algo parecido a un concurso de fotografía: finalista en la categoría “Best European Photoblog” en los Photoblog Awards 2009. Ole.
Y ahora, 2010. Un año que comienza con grandes ganas de descubrir eso a lo que apenas le he echado aún el diente: la fotografía callejera. Con algo de suerte, tal vez sea éste el año de aprender a capturar momentos y escenas únicas que pocos más ven, y de descubrirme a mi en esas escenas y momentos.
Acerca de esta entrada
Actualmente estás leyendo “Las fotos que vendrán…,” una entrada de Bruno Abarca.
- Publicado:
- 01.01.10 21:19
- Categoría:
- Fotografía








5 comentarios
Saltar al formulario de comentarios | rss de los comentarios [?] | trackback uri [?]