Consejos para un fotobloguero recién llegado
Mi fotoblog ha cumplido dos años y ahí sigue, dando la lata. Lo parí con un montón de ganas, y a día de hoy me alegro un montón de haberlo hecho. Es más, creo que aunque por ahí hay muchos, más veteranos que yo, con montones de batallitas y consejos que dar, yo también puedo ir contribuyendo con los míos, para aquellos que comienzan con esto. Verás que, como buen patata que soy, algunos consejos los llevo a cabo, y otros los tengo como asignaturas pendientes, o completamente suspensas. Qué le vamos a hacer…
1. Dale de comer varias veces a la semana
Que el primer consejo que doy sea un completo plagio de un fragmento de la entrevista que le hice a Carlos Cazurro hace dos años tiene todo el sentido del mundo. No en vano, fue al hacerle esa entrevista cuando me dio por abrir mi fotoblog, y ésta fue la primera sugerencia que decidí seguir a rajatabla. Es más, cuando puedo, intento subir una foto diaria.
Aunque llevar dos o tres años haciendo fotos antes de comenzar con el fotoblog ayuda a que siempre tenga algo de reserva en el archivo para los tiempos de sequía, en realidad me he sorprendido subiendo, casi siempre, fotografías recién tomadas. Es más, a veces me he autoimpuesto la obligación de subir, de vez en cuando, fotos de años anteriores, para que no caigan en el olvido.
Cuantas más fotos subes, más visitas recibes, más gente interactúa con las fotos, y menos te preocupa subir una foto regulera, porque antes va a ser sustituida por una buena. ¿Y si quieres que algunas fotos destaquen más? Bueno, siempre puedes tener un portfolio independiente con tus mejores trabajos, ¿por qué no?. Yo hasta ahora no he sentido la necesidad de ello.
2. Si mantienes un cierto ritmo temático, mejor
Aunque a veces me cuesta, si tengo un buen repertorio de fotos de un mismo tema, creo que es bueno mantenerlo, al menos un tiempo. Debo decir que cuando, por ejemplo, Carlos Cazurro o Marcelo Aurelio han estado subiendo fotos seguidas, de temática similar, me han tenido enganchado, a ver qué seguían publicando.
Yo creo que si cada foto que subes es totalmente independiente de la anterior, tu galería termina enganchando menos con el espectador. Si le consigues dar un cierto orden, mejor. Esto no quita, obviamente, que cuando tengas fotos sueltas, de aquí o de allá, las vayas subiendo. Es lo que hay, oiga.
3. El diseño del fotoblog importa
Una cosa es que lo importante de tu fotoblog sean las fotos. Claro. Pero resulta que un 10-20% de lo que se ve alrededor de la foto es constante, pongas la foto que pongas. Y si ese 10-20% es idéntico al de otros fotoblogs, pues pierde carácter, y gana en impersonalidad. Si eres un virtuoso del diseño y el HTML, hazte tu propia plantilla. Si te manejas a medias, trata de modificar una plantilla para darle tu toque personal. Ese toque puede estar en la cabecera, en el fondo, en un logotipo en la parte superior, en incluir miniaturas o no incluirlas, etc. No se trata de recargar la página innecesariamente, sino de diferenciarla minimamente, al margen de las fotos.
En cuanto al formato en sí, yo tengo una manía, y es que no me gustan los fotoblogs que son simples blogs con imágenes, una detrás de otra. Me gusta llegar a un fotoblog que concede toda la atención a su última foto, y que sólo muestra una foto por página.
4. Trata de facilitar el acceso a las fotos antiguas
Esto no tiene que ir reñido con lo anterior. Me refiero más bien a tres cosas:
Si incluir miniaturas de algunas de las últimas fotos en la portada no te horroriza, yo lo encuentro buena idea. Creo que evita clicks innecesarios al que acaba de llegar de nuevas a tu fotoblog, aunque distraiga un poco de la foto principal.
Tener un archivo bien ordenado, en categorías o fechas. Yo opté por catalogarlas sólo por fecha (año) y temática (arquitectura, social, retrato, paisaje y otros), y creo que sólo echo en falta la localización, que a estas alturas ya no sé si la terminaré incluyendo o no.
Facilitar, con un click, el acceso a una foto antigua, o al azar, desde la portada. A mi me gustó la segunda opción, que incorporé con un plugin de Pixelpost. La he quitado recientemente, porque me falta espacio en el encabezado pero, si puedo, volveré a incluirla. La fórmula de “hace un año”, tampoco es mala idea, creo.
5. A estas alturas, usa WordPress, sí o sí
Y mira que yo lo tengo en Pixelpost. Pero es que, desde hace cosa de un año, el creador de Pixelpost dejó de ofrecer soporte a la plataforma. Aunque actualmente hay un grupo de usuarios tratando de resucitarlo, yo creo que, para comenzar hoy un fotoblog, lo más seguro y estable sería usar WordPress. Además, este CMS dispone de bastantes plantillas para fotoblog, algunas gratis, y otras de pago, lo que puede permitir, sin demasiado coste, tener ya un diseño “distinto”.
Migrar de Pixelpost a WordPress es posible pero, o bien tienes conocimientos avanzados sobre el tema, o bien te toca pagar, aunque sean 15 dólares (creo que es su precio) por un script que lo hace con facilidad.
Hay otras opciones, que además ya comenté en su momento, pero no sé por donde irán a estas alturas…
6. Pon las imágenes en el RSS a tamaño completo
Aunque sé bien que con esto hay discrepancias, yo creo que lo suyo es ofrecer un RSS completo, tal y como nos gusta leerlos y verlos en nuestro lector favorito. Nos ahorra clicks, y facilita que se comparta en otras redes sociales. ¿Que nos hace perder comentarios? No sé… yo tampoco he tenido nunca demasiados comentarios en el fotoblog, así que no sabría qué decir. Sí sé que yo, cuando veo algo que me gusta en Google Reader, lo “comparto”. De ahí, automáticamente va a twitter, y de ahí a facebook. Y rara vez comparto un feed incompleto, o una foto que, en lugar de mostrar su versión completa, es una miniatura. Es más, creo que tengo mayor tendencia a comentar una foto en un fotoblog cuando la veo en mi lector de feeds y desde ahí ya sé que me gusta.
7. Interactúa
A estas alturas resulta obvio, pero para quien no lo sea… aprovecha las redes sociales para dar a conocer tu fotoblog, conocer gente, y conversar con ella. Te sorprendería ver la enorme comunidad de fotoblogueros que hay por ahí, aunque las distintas páginas web estén dispersas. A través de las mismas redes sociales puedes ir encontrando gente, pero también te pueden servir páginas como Cool Photoblogs, donde está prácticamente todo el mundo que tiene un fotoblog, para todos los gustos y colores.
Además de hacerlo online, aprovecha para trasladarlo al mundo analógico, donde todo mola mucho más. En algunos sitios tienen el lujo de contar con un grupo más o menos definido de “Nosedonde photobloggers” pero en cualquier sitio se puede formar un grupo apañado. ¡Hasta en Granada!
8. Acuérdate de los que no hablan castellano
Cuando entres en Cool Photoblogs verás que los de habla castellana somos una gota de agua en medio del océano (aunque se nos ve, que conste). Si empiezas a hacer contactos por ahí verás que de vez en cuando te encuentras con un fotoblog en lenguaje extraño donde ni siquiera sabes cómo dejar un comentario, o no sabes si su autor lo comprenderá si lo dejas en inglés. Pues no les hagas lo mismo.
Yo creo que hay una comunidad bastante grande de fotoblogueros de habla hispana como para que el lenguaje principal de tu fotoblog sea ese. Al menos para mi, resulta mucho más acogedor. Pero trata de indicar las cosas más importantes al menos también en inglés. Yo aún no he encontrado la manera idónea de hacerlo, porque lo gordo (títulos y descripciones y de cada foto) no siempre es fácil de traducir al inglés, pero al menos sí ofrezco el índice de la página, y el formulario de comentarios, en español e inglés.
9. No te lo tomes muy en serio
Yo creo que le he pillado el gusto a esto del fotoblog porque no me lo tomo como un portfolio, sino como un hobby. No se trata de mostrar una selección de fotos para seducir a posibles clientes, ni una galería temática, ni un lugar para la crítica fotográfica (aunque cuando rara vez viene es bienvenida), ni una obligación. Es una muestra personal de las fotos que hago, día a día, que muestro a mi aire y según mi estado de ánimo o evolución como fotógrafo aficionado. Y creo que, con esa espontaneidad y naturalidad, el fotoblog gana muchísimo.
Como suelo decir, si esto le viene bien a alguien, pues genial. Y si alguien quiere aportar su punto de vista, pues mejor aún. Yo sólo he cumplido dos añitos. Hay quien lleva por ahí 3, 4 o más, viejos lobos de mar.
[Nota: Originalmente, publiqué este artículo en Facebook]
Acerca de esta entrada
Actualmente estás leyendo “Consejos para un fotobloguero recién llegado,” una entrada de Bruno Abarca.
- Publicado el
- 27 de October de 2010 a las 23:54
- Categoría:
- Fotografía

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